Las casitas infernales, happy meals o menus infantiles, (Cajitas Felices, para el público argentino que nos lea) consta de varios elementos: una comida (hamburguesas, nuggets) una bebida, unas patatas, un postre y por supuesto un regalito, todo ello incluido en un modico precio, que cada cierto tiempo aumenta sin venir a cuento. Pues bien, esta descripción, bastante clara y concisa, que va acompañada de gigantesco cartel que se encuentra a mis espaldas cuando el papa o la mama pide la comida para su hijo, no parece ser suficiente:
Hablemos pues de ese padre dominguero, que se presenta en el McD a las 12:35 de la mañana con hijo de aproximadamente 3 años, el cual se dedica a berrear, “papa yo quiero peti”mientras el padre con ese hábito de llevar a su hijo a los McD, te pide que le pongas un pimil pa´niño, con mugre de 4 y de beber un sumito, ah y papas lulux con salsa. A ver ¿Que tipo de padre da de comer a su hijo algo llamado mugre? Todo sea por el regalito para el niño ¿no?En fin…
Pasemos ahora a esa madre, que lleva toda la tarde con sus tres niñas en centro, y que aparece sobre las 20:30 de la noche, con sus hijas con carita angelical y sus pintas de no haber roto un plato (cuando en realidad han roto ya media vajilla), y te llega la mujer muy amable y te suelta “me pones tres japimils, para niña” y tu le preguntas ¿con que lo quiere señora? y ella muy ofuscada, te responde:” pues normal, como lo voy lo voy a querer“; en ese momento, me imagino yo al comercial de McD en esa reunión en la que se le ocurrio añadir tres tipos de comida al menú infantil, siete opciones de bebida, dos tipos de patatas y cuatro postres, cuando la respuesta la tenía esta mujer: un menú normal.
También es de destacar, esa abuela, que va con sus dos nietos, y uno de ellos es pequeño, de unos 10 meses, y te pide, mientras le sirves lo que ha pedido para su otro nieto, asi por bajini: “niña, no podrias darme otro regalito, es que sino los hermanos se pelean”, y tu te quedas pensando, es verdad ese bebe de 10 meses seguro le tira el chupete a la cara a su hermano de 5 años, cuando vea que el no tiene regalo., y exige que se le compre otro pimil porque el también quiere cheesburger…..Lo siento señora pero tendrá que arreglarselas para controlar a Caín y Abel, por la lucha del muñeco infernal, valla por dios que dura es la vida, que si quiere otro regalo tendrá que pagarlo.
Y es que siempre estan pasando cosas en McDonalds….
Jajaja. Te ha faltado otro momentazo que ocurre muchas veces cuando dicen eso de…”¡¡pues normal!!, cómo va a ser”. Tu le plantas coca-cola, hamburguesa, patatas normales y un ‘peti’ y cuando el susodicho o la susodicha ve lo que le vas poniendo te dice “¡¡no!!, yo no quiero coca-cola, quiero ’sumito’”, “¡¡no!!, yo no quiero hamburguesa, quiero una con sólo queso y lechuga” (con el primer cambio, bueno, no pasa nada, pero ya con el segundo, empiezan a echarte humo las orejas).
Y la cosa no acaba aquí….”¡¡no!!, yo no quiero patatas fritas, las quiero ‘delujo’” y tu ya con la cara que se te cae al suelo, le pregutas…”¿de postre petit, no?” y te contesta…”¡¡claro!!”, como si no entiendiera por qué le preguntas.
Y a raíz de esto, la cosa cambia, porque desde ese momento, a cualquiera que te dice normal, le bacilas y le dices “normal ¿cómo?” y el cliente extrañado te dice “..pu..es, nor..mal”, y tú pero ¿cómo? y te quedas esperando, hasta que ves que se les están quemando las neuronas (por la dificultad de la pregunta) y les enseñas el cartelito para que se las apañe sólo.
Yo sinceramente, no sé si la mayoría que va a los McDonald’s son gilipollas, o la comida en sí les ha chamuscado el cerebro, porque vaya panda de palurdos que pulula por ahí suelto, y sin vigilancia XDD
Y donde dejamos a los que te vienen y te piden superconvencidos los nuges o nuyes ( o como coño lo pronuncién) de 6 y tu le tienes que explicar que la dichosa cajita lleva cuatro. Aunque, después de la explicación, ellos insatisfechos insisten y te preguntan…y por qué?¿. Y tu le dices…pues, mire usted señora y yo que sé!. ¿Qué pretenden que le contestemos¿?. Pues, señora es que yo que ni pincho ni corto en una multinacional como esta, soy la que decide en última instancia que van a llevar todos los menús del restaurante o que tienes conexión directa con las neuronas de los publicistas y comerciales que se inventan los productos y ellos por objeción divina no pudieron incluir los de seis. Y yo que sé señora…a mi que me cuenta…usted se jode y se lleva los de cuatro y deje de marearme que le escupo en la cocacola, jiijiji.
Tengo que añadir lo que he escuchao hoy: dame tres Mcdonalds infantiles
Yo que tú cambiaría a un trabajo menos problemático. Siempre hay tiendas de ropa que necesitan dependientas. Al menos estarás mejor que con un delantal y aguantando la indecisión de la gente
Un saludo.